Uno de los dos actores predilectos de Hitchcock -el otro era Grant- debe al mago del suspense su intrepretación más desazonante, en Vértigo (1958), pero en su carrera predominó la inocencia del que defiende la justicia: en el Hombre que mató aLiberty Valance (John Ford, 1962), por citar un ejemplo.Imprescindibles: Que bello es vivir, Historias de Filadepfia, La Ventana Indiscreta

